3

Día 6

La ofrenda de Ana al Señor • Ashley Smith

Devocionales
“Por este niño oraba, y el Señor me concedió lo que le pedí. Por eso yo lo entrego al Señor; todos los días que viva, le será entregado al Señor.” - 1 Samuel 1:27–28

Muchos de nosotros, especialmente quienes crecimos en la iglesia, conocemos bien la historia de Ana y de su hijo milagro, Samuel. Es un relato profundamente conmovedor, que vale la pena leer por primera vez o volver a repasar. Ana era una mujer piadosa, pero había algo que anhelaba con todo su corazón y aún no tenía: un hijo. En su dolor, clamó al Señor para que abriera su vientre y le prometió que, si Él respondía a su oración, dedicaría ese hijo al Señor. Y así sucedió (1 Samuel 2:19). ¡Qué sacrificio tan grande!

Al reflexionar en esta historia verdadera, surgen muchas preguntas. Samuel es un personaje único en la Biblia, pues conecta el período de los jueces con el inicio de la monarquía. Como el último juez de Israel, ejerció liderazgo espiritual, político y militar sobre la nación. Cuando llegó el momento, ungió a los dos primeros reyes en la historia de Israel y continuó guiando al pueblo. Su importancia es inmensa. Fue profundamente amado y respetado, y su muerte representó una gran pérdida nacional.

En 1 Samuel 25 se describe cómo todo el pueblo se reunió para lamentar su fallecimiento y recordar su ministerio. Por haber tenido una vida tan larga y significativa, conocemos más acerca de Samuel que de muchos otros personajes a lo largo de las Escrituras.

En contraste, sabemos muy poco sobre su madre. Sin embargo, es evidente que el sacrificio que ella presentó ante el Señor tuvo un valor incalculable para su corazón. ¿Habrá llegado a ver cómo Dios usó a su hijo para traer renovación espiritual a la nación de Israel? ¿Habrá sido testigo del impacto de su liderazgo sabio a lo largo de los años? ¿Se habrá imaginado que, por miles de años, generaciones enteras mirarían su ejemplo de entrega generosa al Señor? Tal vez nunca conozcamos las respuestas a estas preguntas, pero sí podemos aprender mucho de esta mujer y de su corazón dispuesto delante de Dios.

Dios cuidó con ternura las necesidades del corazón de Ana y, al mismo tiempo, proveyó generosamente para la nación que Él amaba. El Señor también mostró su poder para multiplicar aquello que se le entrega con un corazón dispuesto y se manifestó como un Dios fiel para guiar a Su pueblo.

Señor, te damos gracias por tu liderazgo fiel y tu amor lleno de ternura. Te pedimos que nos muestres qué podemos entregarte para edificar tu Reino. Gracias por el ejemplo de Ana y de Samuel. Te rogamos que multipliques los dones que te ofrecemos para la gloria de tu nombre.

Gracias por ser parte de nuestro recorrido de Devocionales NEXT. Si este recurso te ha animado, ayúdanos a compartirlo. Otros pueden unirse al recorrido enviando un mensaje de texto con la palabra BIBLIA al 77069 para recibir los devocionales diarios durante el mes de febrero.

Share this post
Up Next

Día 27

Cosas Nuevas • Carrie Patterson

Read more
View All