3

Día 13

Una búsqueda incansable • Owen Barr

Devocionales
Un día estaba Jesús orando en cierto lugar. Cuando terminó, dijo uno de sus discípulos:
—Señor, enséñanos a orar, así como Juan enseñó a sus discípulos.
Él les dijo: —Cuando oren, digan:
“Padre, santificado sea tu nombre.
Venga tu reino.
Danos cada día nuestro pan cotidiano.
Perdónanos nuestros pecados,
porque también nosotros perdonamos a todos los que nos ofenden.
Y no nos dejes caer en tentación” - Lucas 11:1–4

Lucas 11:1–4 nos introduce a un momento especial en el caminar de fe de los discípulos de Jesús. Estos versículos nos muestran a los doce observando a Jesús mientras concluía Su tiempo de oración. Su dependencia diaria del Padre impactó profundamente a Sus seguidores, y uno de ellos expresó el anhelo que muchos llevaban en el corazón: “Señor, enséñanos a orar”.

Con facilidad olvidamos que la obediencia de Jesús fluía de una búsqueda constante de la presencia del Padre. La misma fe que lo sostuvo hasta completar Su misión de traer salvación fue cultivada en momentos silenciosos de oración y ayuno. Fue en la oración donde Jesús, como hombre, permitió que Su corazón se alineara y se realineara con el corazón del Padre. Las palabras mismas del Padre Nuestro reflejan esta verdad:

Tú eres santo — que todo en mí y a mi alrededor lo refleje.

Tú eres Rey — que todo lo que esté bajo mi influencia se rinda a Tu Reino.

Tú eres la provisión diaria para mi cuerpo y mi espíritu — que te busque cada día.

Guárdame en una relación correcta contigo y con los demás.

Jesús nunca se apartó de una postura de rendición ante el trono del Padre. A medida que avanzamos hacia lo que el Señor tiene preparado para nosotros, Él nos invita a esta misma búsqueda incansable. Mientras ayunamos y oramos antes de un mover de Dios en nuestras vidas, que no vayamos más lejos que la postura que Jesús modeló. En lugar de pies apresurados, comencemos con rodillas rendidas en la presencia del único Dios santo.

Mientras ayunas y oras, que tu enfoque no esté en la duración del tiempo de oración o estudio, ni en la dificultad o los detalles del ayuno, ni siquiera en lo que esperas que Dios haga. Permite que tu corazón haga eco de esta oración:

Señor, me rindo a ti. Guíame hacia una obediencia alimentada por Tu presencia, y usa lo que me has confiado en Tu Reino para hacer lo que solo Tú puedes hacer. Jesús, te amamos. Gracias por invitarnos a seguirte hacia lo que tienes preparado para nosotros. Mientras te buscamos, que nuestros corazones anhelen Tu santidad y se alineen con Tu Reino. Sé nuestro maná en el desierto, nuestra agua de la roca, la Palabra de Vida sobre todo lo que está muerto, y nuestro Dios para quien nada es imposible. Amén.

Gracias por ser parte de nuestro recorrido de Devocionales NEXT. Si este recurso te ha animado, ayúdanos a compartirlo. Otros pueden unirse al recorrido enviando un mensaje de texto con la palabra BIBLIA al 77069 para recibir los devocionales diarios durante el mes de febrero.

Share this post
Up Next

Día 27

Cosas Nuevas • Carrie Patterson

Read more
View All